Amantes sunt amentes
La cama de una pensión en un pueblo perdido de Ávila fue nuestra huida de la realidad.
Su cuerpo me mostraba una y otra vez mis ya agonizantes dotes de seducción. Tres días de lujuria extrema de una niña jugando a ser mujer o viceversa.
El veneno de su juventud se paseaba por mis humedades con el descaro de quien se sabe correspondido.
Ella me inspiraba con su desnudez, con su muda presencia.
Sobraban la agotadora percepción del dolor, sus padres y mis circunstancias y, aún así, sabía que tenía que confrontar la reacción de la persona con la que había estado los últimos tres años. Aquel ser que en un estallido violento rompió mucho más que una mesa.
Tras un extraño acuerdo, decidimos que lo mejor sería que siguiéramos compartiendo el piso de Madrid. Tres habitaciones para tres mujeres que querían ocupar sólo dos. Una para ser inundada con los gemidos ahogados de quien no quiere ser oído y la otra peligrosamente rebosante de desolación.
La evolución de la dolencia en mi rodilla dictaminaba la sucesión de acontecimientos que ocurrirían.
Después de un año de convivencia que no fue tal, mi nueva compañera y yo alquilamos una habitación cercana al Paseo de Extremadura.
El lugar lo regentaba una mujer peruana que, al enseñárnoslo, nos hizo un exquisito tour por un salón con un sofá que usaban dos estudiantes italianos de artes circenses como cama y una cocina llena de cucarachas y platos sucios. Daban buena cuenta de que el apuesto chico del pantalón de ciclista que nos saludaba al pasar no era más que un bonito envoltorio.
Al igual que nuestro vecino más inmediato, con quien nos lográbamos comunicar a través de un cuadrante de limpieza que ilusamente colgábamos en la pared del comedor.
Pasábamos largas horas inventando estrategias para salir de allí, pero la inestabilidad laboral y emocional jugaban en contra de nuestros planes.
Bares, salones de juego, cafeterías y hasta una fábrica en la periferia formaron parte de lo que se nos ofrecía como posibles trabajos.
Mi rodilla empeoraba limitando mis decisiones aún más si cabía.


11:31 PM
No sé a qué dios agradecer, a qué diablo encender vela, a qué fuerza sobrenatural arrodillarme... No sé si te parecerá una tontería o una forma fácil de regalarte el oído, pero te aseguro que necesitaba leer este blog... Y no me preguntes por qué, porque no lo sé, pero lo necesito. Y permíteme, finalmente, alucinar en colores, porque hay que tener un par de ovarios para poder mantener esa convivencia. Y bueno, el título del post me encanta, me has alegrado el domingo jeje. Un besote, mi musa mimosa.
11:42 PM
Mi dulce Raiko...Si yo te contara la mitad de lo que viví allí si que alucinarías. Fue una temporada muy extraña, de la que tengos recuerdos muy vagos, quizás como un mecanismo de protección.
Volver a subir un post en mi querido Ad libitum...cómo podría explicarte yo lo que es para mí.
Un gran abrazo.
2:40 AM
asi mas y mas lo absoluto llena lo fantastico y mucho mas a la escritura. la magia la fantasia....
4:33 PM
Anónim@...Gracias por dejarme tu huella.
5:52 AM
ALELUIA!!! Eh-eh.
Besitos darkitos.
1:26 PM
Ya estoy aquí nuevamente, sentada en el borde inferior izquierdo de tu blog con abu (para no tapar la lectura de los que entran. che! No empujen!). Vinimos con el termo,el mate y una manta para pasar la noche (o las noches) esperando la continuación de estos relatos tan vadenianos. Es decir, no es sólo lo que dicen sus textos sino lo que se agazapa detrás de ellos.
1:32 PM
Lord...Beijos idem.
Marta...¿Podría unirme si aporto tortitas con manteca?...a la espera digo.
1:33 PM
"El veneno de su juventud se paseaba por mis humedades con el descaro de quien se sabe correspondido." Ajá... mirá vos. Hielo? Digo, no hay hielo por aquí? No? Y dónde queda el ártico? Lejos? Me cacho! Y un freezer? Guau! Cómo sube la temperatura!
1:35 PM
Abue...Sube, sube. Siempre es bueno subir, aunque también bajar. Qué más da si es arriba o abajo, ¡Lo importante es estar!
1:59 PM
Eso, eso, al norte, al sur, al este o al oeste. qué mas da! Tenés toda la razón! Arriba, abajo, a la derecha, a la izquierda, al centro y.... adentro!!!
2:01 PM
Qué deshubicada, abu! Qué ordinaria! Vade, unite a la espera. Con o sin tortitas! tortitas de harina, digo.
2:49 PM
es verdad. Yo tambien tenia tiempo sin pasarme por aqui. En verdad, tenia tiempo sin pasarme por ningun lado. Sldos y gracias!!
3:35 PM
Abue...Ja ja ja. ¡Que poquito te va la marcha abue! Tú eres de las mías.
Marta...¿Crees que si son sólo de harina la abue seguiría aquí?
Zalet...Gracias a tí por pasarte.
7:44 PM
No, claro que no, Vade. A la abu le gusta enharinarlas con sus propias manos.
La abu no te contesta porque está en pleno "subidón".
4:59 PM
Mil demonios! Tu vuelta es una de las mejores noticias que he tenido en las últimas semanas. Una abrazo sombrio.
9:06 PM
Marta...A la abue y a unas cuantas más que conozco.
Abue...Baja, baja.
Doctor Spawlding...Un gran abrazo para tí.
4:00 PM
Siempre jugamos a ser niños y rescatar la inocencia...
9:55 PM
Como no tienes fechas en las entradas, no tengo modo de saber cuál es la última, ni si estás posteando con regularidad de nuevo. Estoy intrigada... Besos, querida amiga.
3:00 AM
Me pasa igual, aunque los retazos de vida, conflicto, dolor, amor y desamor, calan profundo en mi emoción y leo cada uno en interesado desorden sin importar continuidad pues son todos muy buenos. Felicitaciones por expresar tan bien los sentimientos. Un abrazo gordote.
10:55 AM
Azazel...Gracias por pasarte por aquí. Un beso.
Isabel...Ésta es la última entrada. Más besos aún para tí.
Rosa María...Muchas gracias por tus palabras. Otro para tí.
8:19 AM
Intenso,profundo,latente,sugestivo,definitivo...un millar de adjetivos y aún así me quedo corta. Agradezco haber llegado aqui y te agradezco a ti la maravilla de transmitirlo.
Besos...
3:43 PM
Te agradezco yo, Piel, tu visita :)
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