AD LIBITUM
El afrodisiaco de mi conciencia...algo así como el ajenjo en la película Drácula de Bram Stoker

Ironía




Recojo mis maquillajes y los dispongo en un orden casi mecánico. Saco el delineador, el rímel y los botes necesarios para poder conseguir ese gris que tanto me gusta regalarle a mis párpados.

Busco, en el sobre que los contiene, un pequeño espejo metálico que se empeña en decirme que lo haga cada día.

Da igual para quien. Sólo cogerlos y usarlos, sin más. Sin cuestionamientos.

Es mi particular terapia.

Por un tema de coquetería, jamás me permitiría llorar y arruinarlo.

A veces la táctica funciona, otras, vuelvo a maquillarme como un empeño vano por borrar el dolor.



12 comentarios:

¿Da igual para quién? Da igual si es por alguien... pero no ha de dar igual, porque ha de ser por ti y para ti, y luego para el mundo en general, para que aprecie la belleza bien enmarcada de una mirada abierta, sincera, singular por ser única, por ser tuya. Porque a veces nos olvidamos de que cada uno de nosotros somos únicos y es lo que nos hace valer tanto. Porque a veces nos olvidamos de que si no somos nuestros mejores amigos, nuestra prioridad absoluta, no lo seremos para nadie. Besotes.


Que inmensidad me transmiten tus palabras mi dulce Raiko.Me pierdo en tus reflexiones, intento ver el sentido que tú ves...yo es que estoy en un momento tonto en que no sé muy bien en qué creer.Pasará como todo.
Un gran abrazo.


A veces nos arreglamos sólo para reconocernos, y encontrar en el espejo la imagen que guardamos en nuestro imaginario... a veces solamente es una acto reaccionario ante la pena, el dolor y la tristeza


Daniela...Quizás tengas razón. Un beso amiga.


Me pareces de esas chicas que con el maquillaje justo hace resplancer su natural belleza... Esa coquetería está por encima de la mayoría..
Un abrazo, Vade!


Azazel...Otro abrazo, uno muy grande para tí.


Conozco esa sensación. Querer echarte a llorar y que la consciente coquetería detenga ese ímpetu, que no es menos adjudicable al género femenino.


Lena...Me alegra mucho que te animaras a dejarme tu huella por aquí. Eres muy bienvenida.
De sensaciones estoy llena ahora mismo: superada.
Un beso.


Una máscara sobre la máscara sobre la máscara y... sobre la máscara. Me hiciste recordar los versos de Alejandra Pizarnik "Alejandra.... alejandra... adentro estoy yo, alejandra".O algo asó. Te devuelvo el comentario: desde que te leo jamás dejaste de emocionarme y eso, para este duro corazón, sí que es impagable.


Marta...Busqué los versos. Dí con parte de ellos en un estudio titulado: Alejandra Pizarnik: una poética del yo al yo, de Claudia Magliano...desconocía completamente un análisis así, su explicación casi metafísica.
Un abrazo infinito y transoceánico para tí.


No me aclaro de cual es tu último post, querida amiga. Ando perdida por tu página como una tonta.Y lo malo es que no tengo maquillaje para enmascarar mi torpeza... Un abrazo muy fuerte.


Isabel...El último post es éste. Siempre será el del vértice superior izquierdo. Es que esta plantilla es un poco caótica como la que escribe...
Otro abrazo igual de fuerte para tí.


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